
Todo niño tiene desde su concepción la necesidad de sentirse valioso y digno de ser amado. Satisfacer éstas necesidades, es tan esencial para el bienestar emocional del niño, como respirar. ESCUCHARLOS y COMPRENDERLOS nos permite como padre y madre,ayudarlos a creer firme y sinceramente en sí mismos, porque puedendesarrollar las 2 convicciones fundamentales:“SOY DIGNO (A) DE QUE ME AMEN”, (importo y tengo valor porque existo)“SOY VALIOSO (A)”, (puedo manejarme a mí mismo (a) y manejar lo que me rodea con eficiencia, sé que tengo algo que ofrecer a los demás).