
Este libro contiene cánticos, poemas, y oraciones nacidos de las experiencia religiosa de una comunidad que adora. El adorador, en los salmos, toma la palabra para dirigirse a Dios y compartir las experiencias y las aspiraciones más profundas del alma: luchas y esperanzas, triunfos, fracasos, adoración, rebeldía, gratitud y arrepentimiento.En la historia los salmos han servido para inspirar tanto a la comunidad judía como para la cristiana. El pueblo de Israel dio expresión de su fe entonándolos en el templo de Jerusalén, y el judaísmo lo hizo parte esencial del culto en la sinagoga. La iglesia los adoptó como tal, y al recibirlos los incorporó a la fe cristiana.El libro de los Salmos, compilado al regreso del exilio de babilonia, sobre la base de antiguas colecciones, incluye salmos que datan de un periodo que abarca más de seis siglos, desde los albores mismos de Israel hasta la postexílica; además fue el himnario que usaron los judíos durante la reconstrucción del templo de Jeru