
Tratar con las personas y sus vivencias me enriquece, y me hace comprender que la vida tiene muchas oportunidades que ofrecernos. Mi trabajo es escuchar; escucho tanto las palabras como los silencios, los gestos y las miradas y, si me dejan, escucho pensamientos y razonamientos.Ayudo a las personas a descubrir dónde quieren llegar realmente y el camino que deben seguir para ello, porque son los protagonistas de su propia vida.