
Nuestra iglesia, en su significado religioso como en su connotación secular, ha preservado fielmente, no sólo la Ortodoxia, la catolicidad y la conciencia de la fe cristiana original, sino también el ethos, lo fundamental de la enseñanza de Cristo, esto es: la ética del amor.La Ortodoxia se presenta como solución optimista frente a las ideologías y credos conflictivos en el siglo XXI. Occidente sufre una serie de dilemas tales como la oposición entre la naturaleza y la gracia, las obras y la fe, Sagradas Escrituras y Tradición, Clérigos y Laicos, etc. Nuestra Iglesia no tiene tales dilemas y confusiones. Ella enfatiza una revelación natural en armonía con la gracia revelada, la fe y las buenas obras.Por otra parte, en contraste con el pesimismo y la falsa ansiedad, muy extendida en algunas regiones, la ortodoxia muestra su optimismo por su concepción en la dignidad del hombre, por su doctrina de la deificación de la naturaleza humana bajo Dios, por su cre