
"No, las películas de Hollywood jamás volverán a ser mejores de lo que ya han sido". Es lo que muchos pensamos y sobre lo que Mark Harris nos advertía en un excelente artículo escrito para la revista GQ y titulado "The Day the Movies Died". En él nos prevenía principalmente sobre un mal ya conocido, pero lo hacía de forma estimulante y reveladora, utilizando el efecto "Origen" como hilo conductor para demostrarnos que las películas ya no son concebidas como obras, sino como marcas. Productos que ya no están destinados, como siempre lo ha estado el cine comercial, a contar historias. El cine ha sido devorado por el marketing. Hollywood se ha convertido en una institución mucho más interesada en lanzar y promocionar al próximo action-hero o la nueva franquicia, que la próxima buena película. La cuestión hace tiempo que dejó de ser "si la película será buena o no" para pasar a ser si "la película puede ser vendida o no". Prueba de ello son las 27 secuelas con las que Hol