
Guiados por el Espíritu Santo de Dios, queremos transmitir el amor de Cristo a las personas que tienen sed de Dios, para que sean sanados y restaurados con sus familias.Discipuladolos y entrenandolos en en plan perfecto de Dios para sus vidas, para que como Iglesia podamos magnificar y glorificar el nombre de nuestro Dios y Salvador.