
Cuando Mateo se dio cuenta de que el fin del mundo había llegado, colgó una ultima actualización en el blog y tras enviarle un mail a su amigo Jorge, prepar? ? su mochila y se dispuso a partir hacia las montañas del norte. Horas más tarde, Jorge junto con un reducido grupo de arqueólogos, montañeros y espeleólogos, abandonabán el mayor hallazgo arqueológico del milenio y comenzaban el duro camino que les llevaría a cruzar la cordillera cantábrica en un desesperado intento por encontrar a sus esposas en medio de un mundo asolado por erupciones volcánicas, terremotos, maremotos y devastadoras tormentas solares, intentando evitar las hordas de refugiados y vándalos que deambulan por las destrozadas carreteras en busca de refugio y alimentos. Desde la caótica ciudad de el Cairo a una aldea en Asturias, pasando por el pequeño apartamento de una familia tinerfeña y una misteriosa base de investigación en una isla del Atlántico, una sucesión de cataclismos planetarios, alertará a los inte