
Pocos cristianos son totalmente conscientes del oficio sumo sacerdotal de Cristoentronizado. Sospecho que éste es un tema descuidado en la predicación y enseñanza evangélica. Es un tema principal en la carta a los Hebreos. La enseñanza está clara: Jesús está ahí, resucitado y glorificado, a la diestra de la Majestad en las alturas, representado a los hijos creyentes de Dios, su iglesia en la tierra.Aquí tenemos uno de los grandes alientos bíblicos para reconocer a Jesús y para confiar en Él en su ministerio sacerdotal en nuestro favor:Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que pasó a través de los cielos, Jesúsel Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumosacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que hasido tentado en todo según nuestra semejanza, excluido el pecado.Acerquémonos, pues, confiadamente el trono de la gracia, para alcanzarmisericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. Las Escrituras nos aseguran qu