
El programa no tiene prejuicios de ningún tipo: ni económico, ni religioso, ni político. Es un programa amplio, democrático, participativo y orientado hacia el fortalecimiento de la identidad nacional y el autoestima; el fomento de la productividad y el espíritu emprendedor de los ecuatorianos; y la promoción y la difusión de las expresiones artísticas nacionales.