
La Sociedad de San Pablo, desde su carisma específico de anunciar el Evangelio con los medios de comunicación social, contribuye a la tarea de la Iglesia cuya naturaleza propia es evangelizar. Por eso, a través de subsidios preparados con cuidado y pasión, como el Pan de la Palabra, quiere ayudar a alcanzar los objetivos que la misma Iglesia se plantea, especialmente desde la última asamblea de los obispos latinoamericanos en Aparecida que recomendaban: Se hace, pues, necesario proponer a los fieles la Palabra de Dios como don del Padre para el encuentro con Jesucristo vivo (…). Los discípulos de Jesús anhelan nutrirse con el Pan de la Palabra: quieren acceder a la interpretación adecuada de los textos bíblicos, a emplearlos como mediación de diálogo con Jesucristo. Y agregaban: Entre las muchas formas de acercarse a la Sagrada Escritura, hay una privilegiada a la que todos estamos invitados: la Lectio divina o ejercicio de lectura orante de la Sagrada Escritura (cf. Documento de Apare