
Hubo una época en la que los antiguos mapas y cartas de navegación destacaban por mostrar grandes espacios vacíos, que los artistas decoraban con bestias marinas o dragones terroríficos. "HC SVNT DRACONES" (aquí hay dragones) aparecía escrito, por primera vez, en un mapa en 1503. Y desde entonces la frase se convirtió en un referente para catalogar espacios desconocidos más allá de las fronteras dibujadas.Hoy en día, la tecnología espacial, los satélites y la labor de cientos de personas e instituciones científicas han hecho que no quede apenas ni un rincón en el planeta que no haya sido observado, cartografiado y analizado. Tal vez en pleno siglo XXI sea hora de volver a colocar dragones en los mapas.