
Antes que la palabra está el hālitūs, la exhalación... no hay forma de comunicar sin aliento y nadie exhala sin comunicar algo: frustración, nerviosismo, dolor, amor, alegría, vida, muerte... Somos mercurianos de nacimiento y comunicamos por una inmensa necesidad de aprender y enseñar; la palabra es nuestro don y queremos compartirlo con ustedes. Con este espacio, más que buscar la erudición o el hilo negro, queremos compartir contigo los temas que llenan nuestras vidas y que tú mismo, tu misma compartirías en lo que te tomas un café.