
Javier Barros Sierra fue el trigésimo cuarto rector de la Universidad Nacional, entre mayo de 1966 y abril de 1970. Durante los momentos más tensos para la autonomía universitaria, en el contexto del Movimiento Estudiantil de 1968, el ingeniero Barros Sierra dio un ejemplo de dignidad, entereza y solidaridad. Este año se cumple el centenario de su nacimiento, una inapreciable oportunidad para recordar su valiente legado como educador comprometido con la juventud y el futuro del país y para poner de nuevo sobre la mesa de las discusiones públicas su ejemplo vital y sus ideas, como hacen Javier Barros Valero, Rolando Cordera y Javier Jiménez Espriú, quienes participaron en febrero pasado en un homenaje organizado en el recinto de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería. Profesoras, investigadoras y escritoras con una brillante y fructífera carrera se han reunidos en las páginas de este número. La historiadora Eugenia Meyer, al ser investida como miembro corresponsal ext