
Protagonista de la filosofía mexicana del siglo XX, Luis Villoro dejó no sólo un caudal necesario de escritos de investigación y reflexión sino también el ejemplo de un compromiso docente. Como revela en una entrevista concedida a Radio UNAM en 2002, el inquieto y exigente pensador desarrolló una larga trayectoria en las aulas, a la par de una visión muy definida sobre la “condición ética” de la máxima Casa de Estudios del país. Al mismo tiempo, como señala Rolando Cordera Campos, varias pautas de la reflexión política de Luis Villoro siguen teniendo una vitalidad y una capacidad de cuestionamiento de indudable resonancia actual. Eduardo Matos Moctezuma ofrece un recorrido exegético por tres maravillas de la escultura prehispánica: la Piedra del Sol, la Coyolxauhqui y la Tlaltecuhtli. En su acucioso análisis de esta tríada sorprendente, el arqueólogo —quien lo presentó en su discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua— hace vivir de nuevo la fascinación que provocan, más de