
Colaborador muy querido de las páginas de la Revista de la Universidad de México, Ignacio Padilla entregó a la cultura hispánica un amplio continente de imaginación, inteligencia, erudición y belleza a través de sus libros de cuentos, sus ensayos y sus novelas. La noticia de su fallecimiento a los 47 años, ocurrido el 20 de agosto pasado, en un accidente automovilístico, ha provocado una triste conmoción en las letras mexicanas. Se trata, en efecto, de la desaparición de uno de los nombres más jóvenes, dedicados y ambiciosos ―y, habría que añadir: reconocidos― de la esfera literaria hispanoamericana. Empieza ahora la tarea de aquilatar, leer y releer las aportaciones del precoz y deslumbrante Ignacio Padilla al rubro de la fabulación y el intelecto en nuestro país y nuestro idioma. Rosa Beltrán, integrante de nuestro consejo editorial, y ella misma amiga cercana del autor, ha escrito a cierre de edición una breve semblanza personal para despedir al querido Nacho Padilla. Pablo Es