
<br />Un Canto de Esperanza no solo es el nombre de la tercera versión de la Memoria Sonora para la Paz, es también el llamado que desde el norte del Cauca deciden realizar cerca de 300 artistas que viven en un territorio que se debate entre la incertidumbre, el miedo y el silencio, pero que, desde la cultura, el arte y el diálogo, han optado por resistir pacíficamente y por buscar cada día un futuro mejor.El nombre es también un homenaje al inicio de este proceso, en la primera versión de la Memoria Sonora la tradicional agrupación Puma Blanca tituló así su canción y decidimos retomarla porque la Memoria no termina, es una constante transformación que invita a no dejar de creer, a no dejar de confiar, a no perder la esperanza.<br /><br />